No te rindas, pues la vida es eso; continuar el viaje, perseguir tus sueños, destrabar el tiempo, correr los escombros, y destapar el cielo. Lo más importante es que tú no te desanimes, no todos pensamos igual. No te esfuerces tampoco en demostrarle nada a nadie, no estás aquí en este mundo para probarle nada a nadie. Estás en este mundo para ser feliz y para luchar por tus objetivos. Disfruta tus logros y compártelos con el mundo. Si piensas o sientes que ya te has esforzado demasiado y aún no logras algún objetivo, entonces es válido tomar un descanso para renovar energías, para replantear el plan de acción. Cambia tu perspectiva, puede ser que necesites ver las cosas desde otro ángulo. Después vuelve y sigue luchando, no te rindas.